Enamórate de cada rincón

“A ti viajero, que llegas al lugar, permíteme que te diga, que aunque la ciudad avanza muy rápidamente y las costumbres cambian, al traspasar la puerta de este templo, el tiempo se detiene para saborear sin prisas, la magia de este Santuario, de olor, sabor y tradición.”

Nada hacía sospechar al abuelo, cuando adquirió este edificio durante los años 30 del siglo pasado, que albergaría tanta historia. Contribuyó sin saberlo al nombre que hoy tiene, “El Ajolín de la calle Molino”, hoy Alfolí, “recipiente donde conviven el aceite, el grano y el vino”.
Fue más adelante, entrada ya la década de los 80, cuando nace La bodega. Para uso particular y por nostalgia y afición, convirtiéndose en un regalo a nuestra madre, nieta de bodeguero que añoraba sus raíces. Conservamos con cariño y esmero un “cachón” de botas de la antigua “Taberna La Lata”, única en el mundo por servir el vino en vasos de lata. Los famosos “Seises”, “seis vasos de vino hacían un litro”.
En 1777 fue Molino aceitero, en la década de los 40 fábrica de jabón, con 2 marcas propias. En 1950 Ajolín, y desde 1982, bodega privada. Aunque ha sufrido reformas a lo largo de los años, para adaptarse a cada actividad, el tiempo no ha podido borrar su esencia.